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Lo que no se sabe de los autónomos

Ayer me contaba una conocida que está harta de su situación profesional. Desde que entró en el mercado laboral ha tenido más de 10 trabajos en áreas muy diferentes, y en casi todos se ha sentido explotada. De hecho, en la mayoría de los casos fue ella quien dejó su puesto de forma voluntaria, (con crisis económica y de empleo de por medio), porque no se sentía a gusto.

Ante esta situación de malestar, me explicó que está pensando en hacerse autónoma para no tener jefes. Así, en abstracto. En realidad, no sabe qué quiere hacer… Ni siquiera tiene una ligera vocación después de haber desarrollado tantas funciones diferentes en su vida, pero eso sí,  quiere ser autónoma.

Al escuchar esto, automáticamente brotaron en mi cerebro algunas palabras que no está bien que escriba por aquí, pero después, con más calma me cuestioné: ¿qué le hace pensar a una persona que cuenta con este background de insatisfacción profesional y sin una motivación clara, que trabajar por cuenta propia es mejor que trabajar por cuenta ajena? y ¿cualquier persona vale para ser autónomo?


Para responder a estas preguntas, me hice otra: ¿qué piensan los trabajadores por cuenta ajena sobre lo que significa ser autónomo? En seguida me llegaron las respuestas que yo misma daría si estuviera en ese lugar:

  • No tienes jefe
  • Decides cuándo trabajas (tu horario es flexible)
  • Si no quieres hacer un trabajo, no lo haces.
  • Eliges cuándo tomar tus vacaciones
  • Pones el precio a tu trabajo
  • Ganas más que si trabajaras para una empresa
  • Te autorrealizas haciendo lo que quieres

No tienes jefe

 

Sí lo tienes. Es tu cliente. Aunque no tengas un contrato formal escrito que te comprometa con alguien, ni tengas que reportar sobre lo que haces a otra persona, el que te paga el salario a fin de mes es tu jefe y si tu jefe no está contento, podrías no tener más trabajo.

Cabe añadir que no todas las personas valen para trabajar con iniciativa propia sin que alguien te dé pautas sobre los pasos que debes dar en tu trabajo diario.

Decides cuándo trabajas (tu horario es flexible)

 

Esta es una verdad a medias porque no siempre puedes trabajar cuando quieres. Normalmente trabajas cuando puedes y eso es distinto. He conocido a muchos profesionales autónomos, entre los que me incluyo, que en ocasiones trabajamos en fin de semana, por la noche, de madrugada, etc. Y eso, creo que en el 100% de los casos no es algo que queramos hacer. Es algo que sabemos que a veces tenemos que hacer.

Si no quieres hacer un trabajo, no lo haces

 

Otra idea discutible. Es verdad que yo he rechazado trabajos que no he querido o no he podido hacer por diversas razones, y esto es algo que normalmente no puedes hacer cuando trabajas por cuenta ajena. Aún así, dependiendo del volumen que se tenga de trabajo, en ocasiones tienes que aceptar trabajos que preferirías no hacer.

Eliges cuándo tomar tus vacaciones

 

Una vez más es difícil estar de acuerdo con esta declaración. Porque, a no ser que te sobre trabajo durante todo el año, los autónomos cogemos las vacaciones (si las cogemos) cuando menos dinero perdemos. Yo siempre digo que nuestras vacaciones valen por dos. Así, si coges 10 días de vacaciones, tienes 10 días de gastos extraordinarios + 10 días sin ingresos. Es como para pensarse muy bien cuándo escoger las fechas, ¿no?

Pones el precio a tu trabajo

 

Puede que esta sea la idea con la que puedo estar más de acuerdo. Sí, es cierto que en muchas ocasiones tú puedes decidir qué vale tu trabajo, pero dependerá mucho de los resultados que puedas garantizar, lo cual tiene mucho que ver con tu experiencia en la materia y tus años de “antigüedad”.  Aún así, siempre tienes que ceñirte a la horquilla que se maneja en el mercado y contar conque no siempre van a aceptar lo que pidas. La competencia es dura.

Ganas más que si trabajaras para una empresa

 

Creo que si esto fuera cierto, la mitad de los españoles seríamos autónomos. Comparar salarios entre trabajadores por cuenta ajena y por cuenta propia es muy difícil. Si pudiéramos comparar con facilidad los salarios brutos de ambos grupos, todavía tendríamos que tener en cuenta los pagos a la seguridad social, los gastos indirectos, las vacaciones, el IVA (en caso de que haya que declararlo), etc. 

No puedo hablar de datos concretos pero, sobre todo cuando llega el periodo vacacional, tengo la impresión de que los autónomos no cobramos más...

Te autorrealizas haciendo lo que quieres

 

Sí. Yo estoy de acuerdo con esto, pero no es el caso de todos los autónomos. No debemos olvidar que muchos/as tomaron este camino para enfrentarse a una situación laboral delicada y no siempre lo hicieron eligiendo su actividad profesional ideal. Aunque está genial perseguir tu vocación, muchas personas trabajan en lo que pueden.

Por último, a todas estas “bondades” de la condición de un freelancer hay que añadir un gran pero del que rara vez se habla: la soledad del autónomo. Pero, para no ponerme más dramática, dejaré este tema para otra ocasión, y además también aprovecharé para explicar porqué a muchas personas, a pesar de los pesares, nos encanta ser autónomas. Ya podéis adivinar que también tiene cosas muy buenas… :-)



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