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4 claves para impartir clases on-line con éxito


Incluso si tienes mucha experiencia dando clases en persona, seguro que intuyes que dar clases de idiomas a través de internet tiene su complejidad y requiere preparación.

En particular, yo he detectado cuatro aspectos especialmente importantes para impartir clases on-line y obtener los resultados deseados. Estas 4 claves son los pasos previos antes de iniciar las sesiones

Por supuesto, hay otros aspectos a tener en cuenta durante el desarrollo de la clase y tras su finalización pero en este caso, vamos a empezar por la fase previa. Eso sí, el orden de las cuatro claves no es necesariamente el siguiente.



1.- Prueba la tecnología (y lo que no es tecnología)


Igual que si vas a clase, te aseguras de que hay pizarra y rotuladores que pintan bien o confirmas que cuentas con un sistema audiovisual que funciona (si es que vas a usar uno), cuando vas a dar una clase on-line debes asegurarte de que el medio con el que vas a trabajar no te va a dejar en la estacada.

Para esto, antes de la clase debes probar la tecnología con la que vayas a trabajar, y no me refiero únicamente a la velocidad de tu conexión, al rendimiento de tu ordenador o al volumen de los altavoces o auriculares, también debes asegurarte de que cualquier web que necesites utilizar, funciona correctamente. Bien sea para compartir contenidos con tu estudiante (DropBox, Google Drive, etc.) como para hacer uso de webs, vídeos, foros, etc.

Lo que te recomiendo es que hagas un listado previo sobre todo lo que debe funcionar antes de iniciar la clase. Si además, puedes hacer una prueba con tu estudiante (y de paso aprovechas para hacerle un pequeño test oral de nivel), sabrás enseguida si todo está preparado para echar a andar.


2.- Acuerda las condiciones


Este paso es especialmente importante si no quieres vivir una situación desagradable. Incluso si se trata del amigo de algún conocido, es conveniente fijar las condiciones de las clases y llegar a un acuerdo sobre estas.

En este punto debes pensar bien: cuánto tiempo dura la clase, qué vas a cobrar, qué incluye el precio de la clase (por ejemplo, ¿incluirá correcciones de textos o ejercicios entre sesión y sesión?), cuándo debe ser pagada y a través de qué medio.

Yo te recomiendo que esta parte la dejes por escrito y que te asegures de que tu alumno la comprende. Si es necesario, envíasela en español y en inglés.

3.- Prepara un buen material


Para que la clase tenga éxito y además nos resulte mucho más fácil implementarla, es muy recomendable trabajar con material de calidad que conozcas muy bien. Si eres autor/a del mismo, todavía mejor.

Este punto es, sin duda, uno de los aspectos que puede diferenciarte de tu competencia, y aunque al principio te quite mucho tiempo para otras cosas, a la larga habrá merecido la pena. Todo lo que hagas hoy podrás reutilizarlo más tarde.

4.- Utiliza un test de necesidades


Si tuviera que proponer un orden sobre estas cuatro claves, probablemente diría que esto es lo primero que hay que hacer: conocer al alumno que vas a tener al otro lado de la pantalla, antes siquiera de haber intercambiado dos palabras.

Para esto es bueno redactar un test con las preguntas necesarias para conocer las necesidades de tu alumno, sus objetivos, sus fortalezas, sus carencias, qué temas le interesan y cuáles no, etc. Intenta que no sea demasiado largo, ni difícil de completar. Se trata de obtener la información necesaria para facilitar tu tarea como profesor, adaptarte a tu estudiante y acercarte a sus objetivos. No olvides que al final, estos son los mismos que los tuyos.

Y después de todo esto, no olvides:

"El espíritu humano debe prevalecer sobre la tecnología"
Albert Einstein

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